El coaching consciente es una novedosa técnica que ayuda a empresarios y directivos a tomar decisiones más eficaces en base a datos y no en base a creencias, emociones y valores que nos limitan.

Todo empresario o directivo tiene la responsabilidad de hacer que su empresa funcione, y su trabajo lo hace a través de una innumerable toma de decisiones. Decisiones en cuanto a la producción, a las estrategias de marketing, los equipos, la expansión e internacionalización de su empresa, los vaivenes del mercado, y un largo etc. En principio, la mayoría de los empresarios y directivos se preparan a través de una formación académica y luego, a través de la experiencia. Sin embargo, existe un ámbito en donde la mayoría de las personas no están preparadas: la gestión del conocimiento. Este factor nos explica que el principal activo en una empresa es la información con la cual empresarios, directivos y empleados realizan su toma de decisiones. Por ello, saber de finanzas, recursos humanos, organización y administración de los recursos es muy importante. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas no se dan cuenta de que en la toma de decisiones utilizamos recursos tanto como información verídica y objetiva, como recursos subjetivos que pertenecen a la esfera relativa al individuo.

En coaching consciente es muy común encontrarnos con empresarios/directivos que adolecen de uno de estos tres problemas.

1.- Empresarios que son excesivamente responsables

El exceso de responsabilidad carga a la persona (empresario o directivo) con un ritmo laboral superior al que puede asumir (largas horas de trabajo, falta de descanso, stress, falta de claridad mental etc.) que inevitablemente va a afectar a la toma de decisiones y a la gestión del tiempo, del uso de los recursos y del equipo. El origen de este exceso viene de una experiencia en la infancia donde el individuo ha debido asumir más carga de lo normal y se ha sistematizado un desequilibrio en su compromiso. Entre algunas de las causas, todo ello viene de padres muy autoritarios y perfeccionistas, necesitados de la implicación de sus hijos, o poco responsables, cuyos hijos han asumido más responsabilidad de la debida. El exceso de responsabilidad puede además influir negativamente en la gestión de equipos, la consecución de resultados y la interacción con el medio. En este ámbito podemos encontrar directivos excesivamente responsables que crean inconscientemente equipos con una carga superior a la que pueden absorber, con la consecuente cascada de largas horas de trabajo, stress al no conseguir los objetivos, metas excesivamente ambiciosas y un general descontento por los resultados. Y todo esto a pesar de que el equipo esté haciendo lo que debe.

2.-Empresarios incoherentes con sus valores

Cuando las personas son incoherentes en su vida personal, habitualmente también lo son en su vida profesional. Esta confusión de valores se encuentra cuando una persona coloca teóricamente un ámbito de su vida o una esfera como importante, pero en la práctica esto no resulta ser cierto. Aquí podemos encontrarnos con empresarios que proclaman que la familia es la cosa más importante en su vida pero trabajan 14 horas al día (y no en un periodo puntual). Se trata de personas que no son capaces de diseñar su tiempo de forma que puedan realizar su trabajo y luego tengan suficientes horas para dedicarle a su familia. Son gente que afirma que la salud es lo más importante, pero que no tienen salud mental puesto que se obligan a llegar a objetivos excesivamente ambiciosos: inconscientemente tienen miedo de no ganar suficiente dinero, otra incoherencia también muy común. Hay un gran número de empresas que promulgan honestidad y respeto al cliente y que luego, sin darse cuenta, explotan a sus proveedores o a su propio equipo. Se trata de otra incoherencia frecuente. El origen de todo esto, viene por haber observado estas confusiones en el seno familiar y comúnmente en el entorno social y cultural.

3.- Empresarios con grandes dificultades para empatizar

La falta de empatía puede observarse a menudo en distintos ámbitos, no sólo empresariales, sino también sociales. Es el resultado de la falta de autoconocimiento, autorrespeto y, finalmente, autocompasión. Los directivos que no son capaces de escuchar o sensibilizarse ante los problemas de sus propios empleados, clientes, proveedores, o de la misma sociedad, son personas que no son capaces de escucharse a sí mismos. Los empresarios que no cuidan a su plantilla de trabajadores, los explotan de alguna forma, o se aprovechan de ellos. Los que no están interesados en crear productos de calidad, sino en su propia riqueza, o que no tienen en cuenta las necesidades de sus proveedores o del mismo mercado, nunca podrán generar estrategias win win. Estos problemas son el resultado de una falta de autoescucha de sus propios dolores, en un mecanicismo donde la mente toma decisiones sin escuchar al corazón y donde los problemas que surgen fuera no son más que una externalización de problemas internos de la persona. Teniendo mal colocado el poder, el exceso de responsabilidad, o la culpa, ese individuo proyecta inevitablemente fuera los desequilibrios interiores.

El coaching consciente es una rama del coaching tradicional que, aplicado al mundo de las pequeñas, medianas y grandes empresas, corrige esas confusiones existentes en la toma de decisiones profesionales y que tienen su origen en desviaciones en el mundo personal. Solamente los empresarios que crean bienestar a 360º son los verdaderos líderes de nuestra sociedad.